Diferentes tipos de Ollas Ferroviarias

 

Los que fabrican las ollas, Abundio Seco y Micael Álvarez/p>

 

La preparación del guiso se realiza entre todos los asistentes

 

Las Ollas Ferroviarias preparadas

 
En el momento de la degustación.

En el momento de la degustación


LA OLLA FERROVIARIA
 

La olla ferroviaria, así llamada en Mataporquera, en otras zonas recibe el nombre de puchero o puchera ferroviaria, -es un invento culinario de los antiguos maquinistas, fogoneros y guardafrenos del Ferrocarril Hullero de La Robla a Balmaseda-, más conocido como Ferrocarril de La Robla.

Las jornadas de trabajo y la duración de los viajes de los trenes de mercancías eran largas, del orden de 10 -12 horas y les obligaba a agudizar el ingenio para buscar soluciones a la hora de la comida.

Estos ferroviarios al permanecer tanto tiempo en el trabajo, realizaban la comida sobre la marcha, surgiendo de su ingenio la olla ferroviaria.

Primero usaron un tubo que conectaba el serpentín de la locomotora a una vasija, consiguiendo unos excelentes guisos al vapor, posteriormente se sustituye el vapor por el carbón de leña o vegetal y se cocina ya en el furgón de cola del tren.

Esta comida era para toda la brigada del tren y se realizaba en las paradas intermedias del recorrido; durante los duros meses de invierno el calor de la olla les servia también de calefacción.

La olla típica de Mataporquera es un guiso de patatas con carne de ternera, aunque también se realiza con pescado como congrio o bonito y de legumbres como alubias con almejas y garbanzos, etc.

La olla ferroviaria en la actualidad esta compuesta de dos partes:

1ª Un recipiente metálico, normalmente de chapa, con patas, que es donde se realiza el fuego con el carbón vegetal.

2ª Un puchero de porcelana esmaltada o de barro cocido que se ajusta bien al recipiente para guisar.

El uso de la olla está muy extendida por toda la comarca y ha dado lugar a nombres legendarios en el buen hacer de este guiso como Antero Iglesias, Eugenio Ruiz “El Pipas”, Julián Postigo y Pedro Luís Martínez “El Chispas” que fue un gran animador de este guiso.

Un recuerdo especial merece también Francisco Alonso, “Paco Judas” para los amigos, primer presidente de la Asociación y gran cocinero de la olla que recomendaba que para la elaboración de este plato era necesario mucha paciencia y mucha prudencia en los condimentos.

Elogio a la olla

“Olla ferroviaria que hermana a vizcaínos de Balmaseda, burgaleses de Espinosa de los Monteros, palentinos de Guardo, leoneses de Cistierna, etc., dando al ferrocarril la visión fraternal de unir a los pueblos, de romper los límites y de correr como caballo libre por los campos”.

 

 

Nuestro buen amigo y socio, Julio García García, ferroviario, ha realizado el siguiente estudio sobre

Historia de la Olla Ferroviaria